sábado, 22 de marzo de 2025

La parábola del viñador

 En el evangelio de ayer Jesús relató a los sumos sacerdotes y los ancianos aquella parábola en la que el propietario de una viña la dejó al cuidado de unos labradores y se fue de viaje. Cuando vino el tiempo de la vendimia envío a sus criados dos veces y  luego a su hijo para reclamar los frutos que le correspondían, pero los labradores los asesinaron. Luego, cuando Jesús pregunta a los sumos sacerdotes que debería entonces hacer el dueño cuando regresase del viaje, estos le contestaron que debería hacer morir de mala muerte a los labradores, sin caer en cuenta que Jesús estaba hablando de ellos mismos. El evangelio sigue cuando Jesús les dice que Dios les quitará su reino y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.

¿No seremos nosotros mismos esos sumos sacerdotes? Tenemos que comprender que todo lo que tenemos en esta tierra no es nuestro, es de Dios, quien nos dejó a cargo todo cuanto nos ha dado y cuando sea el tiempo de la vendimia vendrá a pedirnos los frutos. 

Dios ha plantado en mi vida una viña con todo su amor, y espera que demos frutos buenos. Así, tenemos una enorme responsabilidad frente a los dones y capacidades que Dios nos ha dado. Los criados de la parábola son los profetas, pero también son aquellas personas que me necesitan, mis prójimos, mis hermanos y es a quienes debo amar a través del servicio. 

Hoy pienso también en nuestros gobernantes y les pregunto si están cosechando los frutos en la viña del señor que se llama Colombia y si están trabajando por todos sus hermanos colombianos o están trabajando para sus fines personales. 

Ojalá reciban a todas las personas de nuestro país y les den el fruto que les corresponde con bondad, servicio, paciencia y amabilidad 


lunes, 24 de febrero de 2025

Democracia bajo ataque

 

Desde la iniciativa Transforma Colombia que desarrollo junto con Eleonora Cuellar, Jorge Philips, Jorge Silva, Luis Javier Parra y Ricardo González, destacados Ingenieros de Sistemas y Computación, pero más allá colombianos que vemos la obligación moral de retornarle a la sociedad colombiana de la que nos hemos nutrido gracias al privilegio de haber gozado de educación de alta calidad y trabajos en grandes compañías, nos hemos trazado el propósito de capturar la oportunidad para convertir la coyuntura adversa en la transformación estructural y sistémica que adapten a Colombia a la nueva economía.

Hemos afirmado que, sin desconocer el avance en el desarrollo del país en los últimos 60 años, estamos viviendo una crisis en Colombia y otra a escala global que tienen connotaciones distintas pero que no explican la necesidad de transformar a Colombia. Pensamos que el deterioro de nuestra sociedad viene de atrás y se explica en la brecha creciente entre nuestro modelo productivo actual y el modelo meta que deberíamos haber adoptado para enfrentar el cambio de la economía industrial a la nueva economía digital. 


Sin embargo, y aclarando que lo que sigue es una postura personal y que no necesariamente coincide con la de mis colegas de Transforma Colombia, siento la necesidad de analizar la situación actual y tratar de aportar un grano de arena para salir de la coyuntura.

Marta Lucía Ramírez, nuestra exvicepresidenta afirma en una reciente columna en El Tiempo que el estilo presidencial es la irresponsabilidad y el caos y que descalifica la institucionalidad y al sector privado. Nos recuerda Ramírez el episodio del manejo de las relaciones con Estados Unidos en el trino de las 3 AM, el del consejo de ministros y los que seguirán cada 15 días como parte de su estrategia y estilo. También revisa la destrucción del sistema de salud, el inminente riesgo de abastecimiento energético, el desmantelamiento de la fuerza pública, el crecimiento de los grupos terroristas, de las muertes de los líderes sociales y de los desplazados. También analiza la cercanía del presidente con Diosdado Cabello y Maduro, la eliminación del subsidio Mi Casa Ya, el alza de intereses en el Icetex. Recuerda que el estilo presidencial es el de la victimización en cualquier otro sin asumir su responsabilidad incondicional como jefe de estado y dice Marta Lucía que todo está calculado para destruir. Cierra su artículo con un llamado a la acción para que desde veedurías y otros escenarios, defendamos nuestra democracia. Acá la columna completa https://www.eltiempo.com/amp/opinion/columnistas/ciudadanos-a-actuar-3425367

Uno de quienes ha asumido esa responsabilidad de manera cabal, es David Luna quien renunció al senado y a Cambio Radical, para enfrentar esta situación desde una perspectiva de debate de cara a los ciudadanos y construyendo un frente ciudadano para evitar el atentado contra la democracia. Tomé la decisión de apoyar a David y aun cuando hay otros grandes precandidatos si se trata del tema de aspiraciones, como Juan Manuel Galán, José Manuel Restrepo, Sergio Fajardo, Juan Carlos Echeverri y otros, hoy se trata de ejercer las veedurías de las que habla Marta Lucía y más adelante tendremos que trabajar para la única opción viable para Colombia, ganar en primera vuelta con un solo candidato de unidad que puede ser Luna o podría ser otro de los mencionados, lo crucial es que lleguemos unidos. Los invito a sumarse a las veedurías que estableció David. Todos tenemos que contribuir. https://bit.ly/LunaPresidente

Un muy buen amigo con quien trabajé en mis primeros pinos profesionales, Boris Ackerman lidera un tanque de pensamiento, la Fundación País Posible en el que han estudiado lo que ellos llaman democracia bajo ataque y el ascenso de la izquierda en Latinoamérica en plena era del malestar. Hablan de como la estrategia de la izquierda y que puede echar abajo el progreso se logra ocultar a simple vista. Inicialmente me resultó difícil entender a Boris. Lo escuché muchas veces, nos reunimos con Noemi Sanín a quien admiro profundamente, pero no lograba entenderlo y lo veía como una postura muy radical contra esa izquierda en la que yo pensaba que no todo podía ser malo. Ahora veo que tenía razón y celebro que prepare el lanzamiento de una edición express de su libro, la cual será presentada el 6 de marzo en la Librería Nacional de Unicentro y a la que desde ahora los invito.

Quien iluminó mi entendimiento y me hizo entender a Boris, fue Hannah Escobar la activista de Medellín a quien el presidente Petro llamó “Nazi”.

H. de Hiparquía (o de Hannah) @Missmelindres como se le conoce en X (antes tweeter) explica fácilmente la trampa en la que hemos caído y como quienes están en la oposición han sido los perfectos villanos de caricatura y terminan reforzando la narrativa del “cambio”. Dice Hannah que Lenin lo tenía claro: el sistema no se tumba solo, se alimenta del caos y de la torpeza del enemigo y creo que la oposición ha sido torpe.

Tenemos que recuperar nuestra democracia y desde la sociedad civil asumir nuestra responsabilidad incondicional de entender que nuestro futuro país depende de lo que cada uno de nosotros haga y no seguir en el modelo ético representativo en el que nos victimizamos en quienes nos representan, los políticos.

Llegó la hora de pasar al activismo.

jueves, 30 de enero de 2025

La serpiente de madera

 

La serpiente de madera

 

Ayer miércoles 29 de enero de 2025 se celebró el año nuevo chino y este año 4723 es el año de la serpiente de madera, un año de renovación, transformación personal, intuición y sabiduría. La serpiente representa para los chinos, todo lo que está oculto, el yin, y el silencio, pero además una serpiente amenazada se eleva y va al ataque.    


Para China, el año pasado comenzó el período número 9, que va hasta 2043 en nuestro calendario y está regido por el fuego, representando conflicto y revolución, como puede ser lo que está pasando y pasará con deepseek y todo el despliegue tecnológico chino.

Las personas nacidas bajo el signo de la serpiente son profundos pensadores, inteligentes, carismáticos, intuitivos y planificadores.

La combinación de la serpiente y la madera resulta enigmática, prometiendo cambios profundos y oportunidades de crecimiento. Es el año de la introspección, reflexión y búsqueda de equilibrio emocional.

En otros escritos y presentaciones públicas he insistido en que estamos en un cambio de era y no en una era de cambios. He comparado lo que vivimos con la caída del imperio romano y he compartido mi perspectiva STOP. REVIVE. SURVIVE., que alude a tres etapas, el STOP o la necesidad de hacer conciencia de que estamos viviendo el momento de mayores cambios convergentes en la historia reciente de la humanidad, que dan origen a la nueva economía, a un nuevo tipo de organizaciones y a un nuevo tipo de seres humanos, el homo ludens. He hablado del neodarwinismo que produce el imperativo para las empresas y personas de desarrollar una capacidad adaptativa rápida, la antifragilidad, cuya velocidad debe ser igual a la del cambio tecnológico y a la del cambio del comportamiento del consumidor. El REVIVE corresponde a la acción inmediata adaptativa frente a los cambios y trata de entender que para mantener la relevancia en esta nueva economía, las empresas deben retar sus modelos de negocios desde la perspectiva estratégica para encontrar su estrategia emergente y la hoja de ruta de capacidades a desarrollar. El SURVIVE es la etapa de acción de largo plazo y tiene que ver con el centrar las empresas en los seres humanos, reconociendo que la transformación empresarial se queda corta, si no se transforma el liderazgo y se moviliza a las personas en la búsqueda de su transformación personal profunda, que implica de manera similar a lo mencionado para las organizaciones, retar el plan de vida / carrera para formular una estrategia que nos lleve a la plenitud de nuestras vidas, encontrando la hoja de ruta de capacidades técnicas y blandas a desarrollar o madurar para lograrlo. Aprovechemos la conexión de la serpiente con el elemento de la madera para impulsar la creatividad y el crecimiento personal. La madera representa renovación y la serpiente es visión estratégica, permitiéndonos transformar ideas en acciones pragmáticas. ¡Es ahí donde encuentro la conexión con el año de la serpiente de madera, feliz año nuevo y vamos a mejorar la comunicación y resolver todos los conflictos de manera pacífica, gracias a la influencia serena y de calma de la serpiente!

miércoles, 29 de enero de 2025

STOP. De la economía industrial del siglo XX a la nueva economía del siglo XXI

 

De la economía industrial del siglo XX a la nueva economía del siglo XXI

 

Antes de hablar de la nueva economía y del quehacer empresarial para sobrevivir en la misma, vale la pena hacer un símil de lo que está pasando en el mundo, con la campaña en Australia para evitar accidentes por micro sueños en las interminables carreteras de ese país. La campaña se llama STOP, REVIVE, SURVIVE y tiene que ver con hacer un alto en el camino pues probablemente nos estemos quedando dormidos, luego tenemos que revivir, sacudiendo nuestra cabeza, bajándonos del carro por unos minutos, tomando agua, en fin, despejando nuestra mente y por último tenemos que sobrevivir siendo conscientes de que tenemos que cambiar hábitos para evitar los potenciales accidentes. En el mundo pasa hoy algo similar. Tenemos que hacer el pare, para darnos cuenta de que estamos viviendo la época de mayores cambios convergentes en simultáneo. Está cambiando el orden económico mundial pues estamos presenciando el ocaso del capitalismo salvaje y vendrá un nuevo orden económico global, sobre el que algunos economistas apuestan será dominado por el neo capitalismo chino, otros piensan que será un orden multipolar liderado por los mismos Estados Unidos, China, India, Brasil y otras potencias, y yo pienso que cualquiera de esos dos escenarios no durará una década y dará paso a un nuevo orden dominado por las naciones en red o descentralizadas, con ciudadanos de cualquier geografía, propiedades en cualquier lugar físico o digital, el metaverso, una cripto moneda no atada a un banco central y una constitución política quemada en un algoritmo Smart contract y ejecutada autónomamente sobre una red Blockchain que la hará inalterable y cuyo cumplimiento no dependerá de instituciones centralizadoras de un estado. Otro cambio relevante tiene que ver con el aumento de las desigualdades e inequidades en el mundo, en el que, si bien el avance tecnológico y la globalización han mejorado la calidad de vida de la gente, no han sido factores para hacer una sociedad más justa. La cuarta revolución industrial también introdujo un cambio enorme, al introducir un nuevo factor de producción, la información, que desplazó a los tres clásicos, la tierra, el capital y el trabajo, y acabó la teoría económica tradicional. Adicionalmente vivimos guerras que no imaginábamos volver a vivir, una pandemia con todas sus consecuencias, el cambio climático que puede generar una hambruna global, una potencial recesión global y para acabar de rematar, los cambios que vienen por cuenta del metaverso y la inteligencia artificial. Estamos llegando entonces a dos macro fenómenos en nuestra historia, como son la singularidad, el momento en que la inteligencia artificial y los robots sean más inteligentes que los humanos y, de otra parte, la sociedad del costo marginal cero, que es el momento en el que dada la hiper productividad alcanzada por la tecnología, producir un producto o servicio en cualquier categoría o industria, tendrá un costo marginal cero en términos agregados.

Estos cambios están dando como resultante, la aparición de una nueva economía, la economía digital que se caracteriza por ser una economía de abundancia, cuando paradójicamente fuimos educados con un pensamiento restringido y de escasez. Llegamos a la sociedad de las no cosas, como anticipo Byun Chul Han, el filósofo sur coreano, tal vez el más relevante en la post modernidad. A los jóvenes de las nuevas generaciones que son los protagonistas de esta nueva economía, no les interesa poseer cosas, les interesa más el experimentar y disfrutar. Estamos pasando de la sociedad del Homo Faber, educado para trabajar, a la del Homo Ludens, educado para jugar y experimentar. En esta economía es clave acceder a activos que no son de su propiedad, es clave compartir y resultan importantes las economías circulares.

De otra aparte y como ya lo anotábamos, esta es la economía en la que el factor de producción más relevante es la información. No existe una sola compañía relevante en esta nueva economía, que no tenga la “explotación” de la información en el core de su negocio. Finalmente, esta es una economía de pensar en grande, en la que los propósitos de transformación masiva de las empresas están derrumbando la teoría de la universidad del siglo XX en la que nos enseñaron que las compañías tenían por objeto el obtener ganancias para sus accionistas y hoy más bien pensamos en que en adición a ello, debemos buscar el bien común, incluyendo el de los colaboradores, y en general el de la sociedad de la que la empresa se ha nutrido. En esta economía el trabajo se está transformando y seguramente veremos desaparecer el contrato a término indefinido, y todos pasemos a ser agentes libres o freelancers que trabajaremos por proyectos para diferentes empleadores o para nosotros mismos. En etas condiciones de trabajo, la clave del éxito estará en lograr el compromiso de los colaboradores, a través de conectarlos con el propósito de la empresa y que a su vez ellos puedan honrar lo que verdaderamente les importa en lo profundo de sus seres.

Esta nueva economía ha dado lugar a un nuevo tipo de empresas que están liderando y disrumpiendo todos los sectores, las organizaciones exponenciales, DAOs, líquidas y brillantes. Empresas que piensan y crecen exponencialmente en base 10 (1, 10, 100, 1000, 1000000) y no linealmente como las del siglo XX.  Empresas digitales que han desmonetizado, desmaterializado y democratizado muchos negocios tradicionales. Son empresas liquidas, gestionadas con tableros de control, que toleran y promueven la experimentación e invitan a los colaboradores a equivocarse rápida y controladamente, que facultan a sus empleados de manera radical y logran personas y equipos autónomos, que le apuestan a lo social, que tienen empleados por demanda y no a término indefinido, que se mueven generando comunidades de valor con los mismos usuarios o clientes, que están gobernadas por algoritmos que aprenden y se ejecutan de manera autónoma e inmutable, Smart contracts, en los que se codifican las reglas del negocio y de gobierno, eliminando las burocracias, que se apalancan en activos de terceros y que crean movimientos tribales a partir del compromiso generado por la conexión de sus empleados con el propósito organizacional y el personal para cada uno y el colectivo.

Así entonces, esta nueva economía ha generado un fenómeno de darwinismo digital, que implica que aquellas empresas que no logren desarrollar una capacidad de adaptación, cuya velocidad sea mayor a la del cambio tecnológico y a la del cambio en el comportamiento de los consumidores hiper conectados, la anti fragilidad, podrá verse desplazada en un fenómeno de selección natural, tal como lo que les ocurrió a los dinosaurios en la teoría darwinista. La reflexión es si su empresa está preparada para esta nueva economía y en un siguiente artículo, compartiremos nuestras perspectivas de cómo desarrollar las capacidades necesarias para sobrevivir.

jueves, 2 de mayo de 2024

La Universidad que nos merecemos

 

LA UNIVERSIDAD QUE NOS MERECEMOS

 

Así como analizamos en la entrada pasada del blog, el tema de la transformación de la ETB, hoy nos ocuparemos de desarrollar una perspectiva alrededor de la evidente necesidad de reinventar nuestras universidades y nuestro modelo de educación superior, el que ha permanecido casi estático en los últimos doscientos años y que resulta pertinente trabajar cuando el tema estuvo en primera plana en Colombia tras la salida del Rector de la muy querida Universidad del Rosario.

 

Los cambios

Nos ha correspondido vivir la época en la que se presentan de manera simultánea la mayor cantidad de cambios en la historia de la humanidad reciente. Estamos viviendo un cambio en el orden económico mundial, en el que presenciamos el ocaso del sistema capitalista, tras haber visto el fracaso del comunismo y sin tener claridad de cuál será el nuevo orden predominante, quizás el de los cripto estados. Estamos viviendo la paradoja, advertida por Obama en la que, si bien la globalización y el avance tecnológico han mejorado la calidad de vida promedio en los últimos 70 años, la brecha de equidad se ha ampliado en el mundo, convirtiéndose en el principal desafío para la democracia. No nos imaginábamos hace cinco años el vivir una pandemia como la del covid, que dio lugar además de innumerables muertes, a problemas enormes de salud mental tras el aislamiento y creó lo que algunos llaman la economía de bajo contacto. Que decir de vivir en pleno siglo 21 guerras que nos pueden llevar a la tercera a escala mundial. El cambio climático que puede devastar nuestro planeta entero y producir una hambruna sin precedente. Una potencial recesión acompañada de un fenómeno de inflación global y la cuarta revolución industrial que dejó atrás los factores clásicos de la teoría económica y dio lugar a que la información sea hoy el principal factor de producción, dejando relegados a la tierra, el capital y el trabajo.

Pensábamos que llegaríamos a la singularidad, el momento en que la inteligencia artificial superara al ser humano en términos de inteligencia en 2035 y este fenómeno se anticipó a 2024. Para no polemizar debemos tener en cuenta que Inteligencia significa elegir entre (inter-legere) y la IA solo elige entre opciones dadas de antemano, materia en la que evidentemente supero al humano. Distinto como dice Byun Chul Han, que la IA no puede pensar porque no se le pone la piel de gallina. Le falta la dimensión afectivo-analógica. La IA solo elige entre opciones dadas de antemano.

En un mundo cada vez más controlado por los algoritmos y la IA, el ser humano va perdiendo su autonomía. ¿NO será este un reto para la nueva Universidad?

Tal como asegura también Byun, la información por sí sola no ilumina el mundo, incluso puede oscurecerlo. La información circula ahora sin referencia alguna a la realidad. La eficacia ha sustituido a la verdad. Las fake news son informaciones que pueden ser más efectivas que los hechos. La verdad en cambio es fáctica, durable y constante y es el cimiento de nuestra existencia. La verdad es aquello que no podemos cambiar en nuestro espacio. Hoy están desapareciendo las prácticas que requieren tiempos considerables. La verdad requiere de tiempo. Tenemos que sobrepasar la excitación y la emocionalidad que dominan la comunicación en nuestros días y buscar el tiempo para estabilizar la vida humana. La confianza, la responsabilidad, la fidelidad, el compromiso y los deberes son prácticas que requieren de mucho tiempo. La contemplación detenida de las cosas, la atención sin intención que genera felicidad se pierde cuando corremos detrás de la información sin alcanzar un saber. Tomamos nota de todo sin obtener un conocimiento. Nos comunicamos con todos, pero no creamos comunidades. Hacemos amigos y seguidores, sin siquiera encontrarnos con ellos.

Un cambio relevante adicional es el que observamos en las nuevas generaciones, la Z y los centenials y que  de manera brillante Juan Carlos Flórez analiza en su ensayo “Los que sobran” y que parte de las protestas sociales como las de los chalecos amarillos en Francia o las recientes sucedidas en Chile y Colombia para analizar por que se sienten sobrantes en la sociedad muchos jóvenes que algunos llaman los ninis, que ni estudian ni trabajan y que hacen parte de la primera generación en la historia reciente de la humanidad en la que con una relativamente alta probabilidad, sus integrantes no superen a sus padres en el avance en la escalera social.

Otro fenómeno de cambio que se nos anticipa es el menos comentado y conocido como la sociedad del cero costo marginal, en el que, debido al aumento de la productividad global por cuenta de la tecnología, en términos agregados producir un nuevo bien o servicio en cualquier categoría costará cero. Entonces en una nueva economía de abundancia podríamos llegar a redistribuir la riqueza del planeta para construir unas sociedades mas justas, prósperas y en paz, a partir de romper la relación trabajo – salario e institucionalizar la polémica renta básica universal, otorgándosela a todos los habitantes del planeta y permitiéndoles una vida digna. Así, la gente no solo trabajaría por un salario, sino que podría dedicarse a actividades como la educación, el cuidado de otros y el auto cuidado. Evidentemente este cambio debe tener un efecto sobre el modelo de educación superior, y sobre el llamado futuro del trabajo, en el que seguramente desaparecerá el contrato de trabajo a término indefinido, y todos pasaremos a ser freelancers que a destajo y proyectizadamente trabajaremos en iniciativas empresariales, emprendimientos propios y voluntariados, de manera que la fidelización será soportada en el compromiso que se logre a partir de la conexión del propósito de la organización con lo que le importa en lo profundo de su ser a cada persona.

En esta nueva economía que irrumpe en nuestros días, que es una economía de abundancia, de la información como factor de producción predominante, de propósitos trascendentes y en la que emergen nuevos tipos de organizaciones como las exponenciales y las organizaciones brillantes de Agustín Jimenez, la Universidad y el modelo de educación superior, evidentemente ameritan también una transformación.

Los retos de la Universidad

La universidad tiene entre sus manos el reto de entender al ser humano del futuro, aquel que está dejando de ser un homo faber como el de la era industrial y está pasando a ser un homo ludens que no quiere poseer nada, sino quiere experimentar y disfrutar. Como no tratará con cosas, ya no desarrolla actividades. Elegirá en lugar de actuar. En los siglos pasados, ser libre significaba no ser un esclavo. En el nuestro ser libre tiene que ver con la autonomía del sujeto y esa libertad de acción hoy es de elección y consumo. La renta básica y los videojuegos pueden ser el pan y circo de Juvenal en nuestra época, si no se humaniza la revolución tecnológica. Nuestro reto es asegurar nuestra libertad. Este ser del futuro es egocéntrico y se apoya en el smartphone, a través del cual el mundo parece estar digitalmente a su entera disposición. El siguiente paso será la conversión del mundo en imágenes que produzcan una realidad hiperreal y esto parece ser lo que ahora llamamos el metaverso. Tengamos cuidado de que el teléfono se nos convierta en aparato de sumisión. La universidad tiene entonces el reto de facilitar que sus integrantes piensen. Según Deleuze la filosofía comienza con hacerse el idiota, despidiéndose de todo lo que ha sido, para saltar a lo no transitado. La universidad tiene el reto de lograr que los jóvenes valoren el hacer silencio, para lograr las experiencias de la presencia. Los jóvenes tienen el reto de escuchar, para prestar atención sin reservas al otro. De de ver con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos. Lo sagrado está ligado al silencio. El consagrar parte de cerrar ojos y boca, para escuchar, que es la actitud religiosa por excelencia. El silencio es lo que redime. 




La universidad debe facilitar a las nuevas generaciones la oportunidad de utilizar la potencia que tienen, para que esa energía transforme las posibilidades en realidades. La tarea es lograr que su intelecto se realice a partir de un principio de autonomía y de conocimiento útil y no dogmático.  LA universidad tiene el deber de reconectar la producción de conocimiento y tecnología con las necesidades de la sociedad y no solo con la maximización de ganancias de las empresas. Tiene que volver a considerar al humanismo como la afirmación de la libertad y la potencia del hombre. De lo que se trata, es de liberar al conocimiento y la tecnología del afán del capitalismo salvaje y construir una inteligencia colectiva fundada sobre condiciones de solidaridad. Su responsabilidad es inventar otro modelo basado en la utilidad y no en el valor, que la nueva plataforma social y tecnológica busque la autonomía del intelecto general y que despliegue el valor de su uso. La universidad tiene que derrotar la modernización basada en la competencia económica y la agresión militar.  El culto a la competencia debe ser reemplazado por el culto a la solidaridad y la cooperación.

En 2013 la renuncia del Papa Benedicto XVI significó el fracaso del intento de someter los instintos salvajes del capitalismo global, pero esta admisión de su impotencia fue al tiempo la señal más importante de grandeza y fortaleza, dando lugar al Papa Francisco quien abandonó el discurso de la esperanza, pero traduce la desesperanza en términos de misericordia, compasión y amistad.

El reto de las universidades, y nuestra esperanza es la de crear solidaridad entre los trabajadores cognitivos del mundo y construir una plataforma de colaboración que nos permita liberar al conocimiento de dogmas económicos y políticos.

Tenemos una posibilidad de emancipación, enriquecimiento y paz, a partir de la cooperación de los trabajadores del conocimiento, el uso adecuado de la tecnología al servicio de la humanidad, la sustitución de todo el trabajo posible por tecnología, siempre que destinemos las energías sociales de los trabajadores a los ámbitos del cuidado, el autocuidado y la educación.

La redistribución de la riqueza, la igualdad, la sobriedad, la solidaridad y la amistad son clave en una transformación cultural posible y necesaria tal como afirma Franco Berardi, filósofo italiano. A partir de la evolución tecnológica estamos llegando a una posible economía de abundancia con el aumento de la productividad que trae la tecnología. Esa abundancia debería distribuirse de una manera distinta a como está en nuestros días.

El futuro no está prescrito sino inscrito, lo que supone seleccionarlo y extraerlo a través de un proceso de interpretación. La responsabilidad de universidades y de los jóvenes es hoy, tal interpretación.

 Aterrizando la Universidad que nos merecemos

Para aterrizar ahora esta reflexión, es necesario proponer un modelo ecosistémico que cierre la brecha de pertinencia entre el modelo de educación superior y el ámbito empresarial y económico, que parta de transformar la universidad, haciendo uso del concepto alemán de los años cincuenta de la formación dual, en el que la empresa se involucre activamente en la formación de los jóvenes y a través de tecnologías emergentes se logre la democratización del método del caso, tal como lo propone la startup Wethu, y se avance a la formación por retos que vinculen las necesidades de las empresas con la formación en las universidades, en las que el modelo propuesto por Santiago Vélez, fundador de Smart Talent de Medellín luce muy adecuado. La universidad debe abrazar el modelo de life long learning, siendo flexible en la duración de sus programas, desde el micro aprendizaje en cápsulas, hasta programas de mayor duración, pero siempre conectados con el plan de vida diseñado por cada persona en su plan de desarrollo profesional. En esta transformación de la Universidad jugará también un papel importante las llamadas Bigtechs como Apple, Google, Microsoft y Meta, las que en alianza con los claustros universitarios pueden desarrollar comunidades educativas y de trabajo muy potentes. Por el lado del trabajo, las agencias de empleo públicas y privadas se transformarán también en hubs digitales a través de los que se puedan vincular a destajo las personas y así desde el metaverso y en el mundo phygital, se pueda trabajar para iniciativas en cualquier parte del mundo, en una aldea global hiper conectada. El elemento interconectante de la dimensión educativa con la laboral tiene que ser un modelo de gobierno que se convierta en motor de la nueva economía y que usando la inteligencia artificial, logre entender de manera personalizada, masiva y uno a uno, las necesidades de talento de las empresas y las conecte con las habilidades de cada estudiante también de forma personalizada y uno a uno, de manera que una necesidad empresarial se conecte con el estudiante que tenga las capacidades, habilidades y el deseo de satisfacerla y esto implica la llegada de la educación personalizada masiva, en la que dos estudiantes pueden decir que estudian la misma carrera, pero en realidad el pensum que ha seguido cada uno es cien por ciento personalizado a cada caso.

Construyamos entonces la nueva tribu de la educación y asumamos nuestra responsabilidad incondicional de contribuir en su desarrollo.

viernes, 26 de abril de 2024

La ETB que nos merecemos


Desde nuestra perspectiva como Neo-Consultores de estrategia para la nueva economía, hemos sostenido que el símil de la campaña australiana Stop, Survive, Revive que pretende evitar los accidentes de tránsito ocurridos en las interminables rectas por efectos de los micro sueños, aplica para el quehacer empresarial en el que el Stop implica hacer un alto en el camino y salir del día a día de la empresa para hacer conciencia de que el mundo está en un cambio de era con la mayor cantidad de cambios convergentes en la historia reciente de la humanidad, iniciando por el orden económico mundial que camina hacia uno de naciones en red, pasando por el cambio en la teoría económica que ahora descubre que la información es el nuevo factor de producción del siglo XXI, dejando atrás a la tierra, el capital y el trabajo; contemplando la llegada de la singularidad en la que la IA sobrepasó al ser humano en la toma de decisiones y tendrá muy próximamente con la IA general el potencial para reemplazar el 100% de los trabajos existentes; o el próximo alcance del fenómeno de la Sociedad del Cero Costo Marginal, en el que producir cualquier bien o servicio a escala agregada global costará marginalmente cero debido al nivel de productividad alcanzado gracias a la tecnología y abrirá la puerta de la economía de la abundancia en la que si bien una utopía, tendríamos la capacidad de eliminar la relación trabajo – salario y llegar a una sociedad más próspera y justa, distribuyendo la riqueza de planeta de forma diferente. Todo este cambio se puede sintetizar en la que llamo Nueva Economía y da origen al neo – darwinismo en el que las empresas que no logren desarrollar una capacidad adaptativa rápida, la antifragilidad, cuya velocidad de adaptación supere a la del cambio tecnológico y a la del cambio del comportamiento de los consumidores hiperconectados so pena de desaparecer en un proceso de selección natural, como el de los dinosaurios en la teoría de evolución de las especies.

El Revive consiste en este símil en retar el modelo de negocios desde la estrategia, pues la medicina anterior utilizada, la transformación digital, fracasó estruendosamente al quedarse optimizando los modelos de negocios actuales de las empresas, con el paradigma del libro más vendido en el management del siglo XX, en búsqueda de la excelencia, que era built to last o empresas que perduran, cuando en el siglo XXI ser excelente ya no es suficiente y tenemos que ir al paradigma built to evolve o el de las empresas adaptativas.

Por último el Survive tiene que ver con volver a lo humano, a elevar su experiencia y a contribuir en la transformación de las personas para que construyamos empresas de beneficio de interés colectivo, que trasciendan los meros crecimientos rentables y lleguen a la verdadera sostenibilidad y a la plenitud del ser humano.

Así, la reflexión que propongo a continuación, la entiendo como un deber cívico de participación, pues como lo indica el título de este ensayo, los bogotanos nos merecemos una nueva ETB.

La nueva ETB no debería llamarse más Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, sino Empresa de Tecnología de Bogotá, y esto para decir que la ETB debería ser el motor de la transformación de nuestra capital.

Aplicando nuestra Iluminación Estratégica™ de manera resumida por efectos de tiempo y espacio en este ensayo, deberíamos iniciar redefiniendo la aspiración ganadora de la ETB como primera de las cinco decisiones que consideramos estrategia, y que podría lograrse en términos de que en los próximos 4 años la ETB logre la conectividad a internet del 100% de los habitantes de nuestra ciudad – región con la infraestructura de vanguardia de la fibra óptica y el 5G, integre el esfuerzo de Ágata en términos de construir un marketplace de los datos abiertos del Distrito, desarrolle las políticas, procesos, alianzas público privadas y programas que le permitan alcanzar esta aspiración y habilite y acelere la innovación de la ciudad, recogiendo el mandato depositado en Atenea, para que la ciudad, las empresas y los ciudadanos desarrollemos los servicios que se necesitan para avanzar hacia comunidades inteligentes y participativas, que logren de Bogotá la ciudad inteligente que soñamos.

Así, la aspiración ganadora de la nueva ETB debería incluir el convertirse en la infraestructura tecnológica de nuestra Bogotá Inteligente, ser la gestora de la conectividad, accesibilidad y seguridad de la información, ser el Marketplace de los datos, el desarrollador de la política de ciudad inteligente y el gestor, operador y regente de los procesos de innovación de la ciudad, para soportar y apalancar los desarrollos de las entidades encargadas de la movilidad, la salud, la sostenibilidad, el desarrollo económico, el bienestar, la eficiencia del gobierno distrital y en últimas de la calidad de vida de los bogotanos.

La segunda decisión sería la demarcación de la nueva cancha de juego de la ETB, seguramente apuntando a una visión de ciudad – región, que sirva no solamente a los bogotanos sino a otros connacionales, que resuelva necesidades de los diferentes segmentos comportamentales de sus clientes con un portafolio de servicios de infraestructura de telecomunicaciones, de tecnología (cloud), de conectividad, acceso y seguridad, de analítica avanzada y de innovación, que soporte al sector público, privado y a los ciudadanos en general, para insertarse apropiadamente en la Nueva Economía y lograr ser relevantes en el siglo XXI.

Como tercera decisión componente de la estrategia, se debe redefinir la propuesta de valor de la empresa, para en la cuarta definir qué capacidades empresariales necesita desarrollar o madurar la ETB, para alcanzar su aspiración ganadora y seguramente estas incluirán, sin mencionarlas priorizadas, la capacidad de entender el comportamiento digital de sus clientes, el rediseño de los procesos de atracción y fidelización de clientes por vías digitales, la capacidad de desarrollar nuevos productos y servicios híbridos y de gemelos digitales, la capacidad que habilite a la empres a tomar decisiones basadas en la evidencia de los datos y no en las hipótesis de quienes la administran, que en el pasado llevó a yerros como el de la incursión fallida en televisión o en telefonía móvil con las consecuencias financieras para la empresa y la ciudad, la capacidad de automatización inteligente que convierta el know – how y los procesos de la ETB en propiedad intelectual escalable (activos digitales), la capacidad de transformación organizacional que conduzca a la empresa hacia una organización brillante y líquida, que deje atrás la burocracia, el gigantismo y la paquidermia, la capacidad de transformación cultural para conectar a sus colaboradores con la historia de  sentido común que llamamos propósito y por supuesto la capacidad de transformación de la arquitectura tecnológica de la entidad.

Esa es la ETB que nos merecemos, y la que tenemos que construir con el aporte de cada uno de nosotros, y no con la victimización en el gobierno del distrito.

sábado, 30 de marzo de 2024

He aquí tu sierva, he aquí tu esclava

 

Hoy, como nunca recuerdo, medité sobre cómo debió ser el sábado después de la muerte de nuestro Señor, para su madre la Virgen María. Un día de soledad y de dolor después de ver a su hijo crucificado. Sin reclamar ni decir nada y a pesar de saber que era la madre de Dios y que se cumplía lo que El mismo anunció, seguramente sufrió con el dolor que a una madre produce el ver sufrir a su hijo, y de que manera. Una madre que cargó en brazos a su hijo se convierte para nosotros en signo de esperanza pues el domingo será ella la primera que verá a Jesucristo resucitado.

Por eso hoy es un día para comprender que debemos acompañar a María, pues tuvo que sufrir la muerte de su hijo nuestro Señor, quien dio la vida por su amor a nosotros y por nuestra redención.

María es símbolo de fe, de esperanza y de amor y que mejor que estar en su compañía. Pero hoy somos nosotros los que la debemos acompañar en este día difícil. 

Así que hoy ofrezcamos todos nuestros sufrimientos, angustias y problemas a María y aguardemos con esperanza el domingo de la resurrección.

Hoy lloré en la meditación de la soledad de María. Lloré pensando en esa madre que se debía acordar de su hijo de cuna y de brazos, del que debió ser niño y reír jugando como otros. De aquel que siendo muy joven ya enseñaba en el templo, del que hizo tantos milagros y acogió a pobres, pecadores, enfermos, en fin, a los más desvalidos.

Hoy lloré recordando cuando el ángel del Señor anunció a María y ella con su inocencia le contestó, He aquí tu sierva, he aquí tu esclava.